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Friday, January 25, 2013

YO TE ESPERARÉ: Cali y el Dandee

  A veces las canciones no son obras de arte, y no creo que los artistas las compongan con ese fin; las canciones son un sentimiento; no se valoran en sí, sino que  se cantan, se susurran, se silban, se canturrean, nos suenan o se escuchan de fondo, y son parte del escenario de un cumpleaños, de una cita a ciegas, de una cita concertada, de una visita al médico en una clínica privada, que en las públicas no ponen música :(, del momento en que te estás probando los vaqueros, del momento en que la conociste a Ella, o lo conociste a Él. De esta forma, la canción no es sólo una canción, sino que es una parte de nosotros: un recuerdo, un sonido, un sentimiento, una ilusión, una esperanza, una promesa. Y sí, ésta es la canción (una promesa) que nos acompañó a muchos, muy bien, y muchas veces durante 2012:  Yo te esperaré, de Cali y el Dandee.


Han sabido renovar el reggaeton (sí, reggaeton), dejarnos algo más que esa extraña mezcla de hip-hop y rap que a veces nos suena toda igual y que va asociada a un prototipo de público que nos impide ver más allá de nuestras monoculares impresiones. Por si alguien no lo sabe, reggaeton viene del reggae, música apadrinada por Bob Marley, que por ser más minoritaria, goza de mayor reconocimiento social. Pero es que esta canción no necesitaba ni el premio, ni que El País la mencionara, ni ningún reconocimiento; esta canción siempre estará ahí, asociada a algún recuerdo, algún momento, que encontraremos de casualidad dentro de unos años, como si halláramos un hilo aparentemente suelto en el jersey, tiraremos de él, y comprobaremos que el hilo forma parte de esa prenda que nos viste, que no queremos romperlo, que lo tenemos ahí, amarrado a nuestra vida, formando parte de un complejo entramado de sensaciones, deseos y partes de nosotros...

EL AMOR NO REALIZADO
No fue el cuatro de septiembre cuando dejaron de escucharse la voz. Fue en marzo. Un diez de marzo de un año que no quiero recordar. Luis-30 y Flor-40 se conocieron en marzo y se perdieron en marzo. La carta de presentación de ambos ya era mentira. Luis-30 no se llamaba Luis, y mentía con su edad para no ser rechazado a priori, pues superaba ya los cuarenta. Flor-40 tampoco se llamaba Flor, y también mentía con su edad para no ser rechazada a posteriori; pensaba la pobre que aparentaba cuarenta teniendo apenas treinta años. Y hartos de mentir, se encontraron. Ella lo vio a él. Le dijo "me gusta tu perfil", y él pensó que no le gustaba el suyo, pero andaba demasiado necesitado de sexo o de promesas aquella noche como para rechazar a nadie. Encendieron las webcams y se miraron las bocas; y los ojos que no se veían no hablaron de dónde eran, ni adónde iban; tan sólo los ojos ocultos miraron los cuerpos sin ojos y las palabras que aparecían gracias al todopoderoso messenger se convirtieron en conductores de amor. No había whatsapp ni facebook, ni nada de lo que hay ahora; Luis-30 y Flor-40  dependían de los muñecos azul y verde para poder mostrarse mutuamente las vivas pruebas de su mutuo deseo. Pero algo había de envolvente en aquel sonido que te avisaba de que Flor-40 o Luis-30 se habían conectado, que pronto se dijeron que tenían el record del mundo en quererse (La Oreja), que se necesitaban, y que el demonio podría volverse por donde vino (Brandon Flowers) que con ellos no tenía nada que hacer. Flor y Luis se enamoraron a los cinco minutos de conocerse, y sin mirarse a los ojos. Y fue amor, amor nunca olvidado, sólo apartado, pero esperando a ser realizado.
- Te quiero... te quiero...ver mañana.
- ¿Me quieres? ¿Me quieres...ver mañana?
Emoticono del corazón. Eres una preciosidad. Emoticono sonrojado. Soy normal. Uffffffffffffff. Monosílabos que encerraban un destino por delante. Y durante un año entero, Flor y Luis no dejaron de mandarse mensajitos, correos, mensajes en el móvil, y llamarse por teléfono. Flor le contó que vivía en Barcelona. Mintió. Le dijo que estaba casada y le dijo la verdad. Que su marido estaba enfermo y por eso le costaría trabajo dejarlo. El amor del presente se basaba en un futuro incierto, pero se amaron, se amaron sin reproches, sin convivencia y sin mirarse a los ojos, aunque Luis consiguió ver los ojos verdes de Flor una noche de pura locura cibernética, y Flor se prometió no descontrolarse de nuevo en los momentos más intensos. Flor y Luis. Luis y Flor: los amantes sin ojos.
No fue el siete de septiembre, sino el diez de marzo del siguiente año cuando Luis y Flor se dejaron de escuchar y mirar sus cuerpos sin ojos. Justo cuando habían quedado para, por fin, verse los ojos, y tocarse los cuerpos. No se han vuelto a ver, pero él la sigue esperando, para sentarse juntos frente al mar, y de sus manos poder caminar, y ambos quieren decirse y advertirse que sí, que se están esperando, que sí, que ese amor es de verdad, que no es un capricho, que no se olvida, que está ahí tras ese hilacho que parece deshilachado, que toda su vida ellos se esperarán, que sí, que ahí siguen, o no. El amor de sus vidas no tiene ojos, ni tiene una foto en común, pero sí una canción, y muchos correos, correos de amor. Amor cibernético, pero amor de verdad. Y aún quiero que sepas que toda mi vida, yo te esperaré.
Habían hablado la noche anterior en un tono un poco bronco. Era la tercera vez que Luis-30 venía a Madrid para verse con Flor-40. Luis notó a Flor como desesperada, deseosa de tener sexo con él a través del teléfono. Luis le dijo que no, que por teléfono no, que había venido para verla, y a la tercera iba la vencida. Flor le dijo que iría vestida con el vestido estampado, el favorito de Luis, el que parecía un cuadro de Gauguin. Él la esperaría en el vestíbulo. Ella llegaría sobre las ocho de la mañana. Él le advirtió que si no llegaba a esa hora, no volvería a Madrid a verla. Ella le reprochó el incumplimiento de su promesa: yo te esperaré, pero él sabía que sólo era un farol, que la seguiría esperando, aunque no apareciera, que su cuerpo se posaría sobre otros ojos y otros cuerpos, deseando siempre los de ella, los de Flor-40, que aparentaba menos, y tenía menos. Luis-30 se despertó temprano. Se duchó despacito y se vistió con traje y corbata. Estaba nervioso. Se habían dicho que el sexo sería como tuviera que ser, que eso surge sólo, sin tener que repetir fantasías pasadas. Bajó a un bar a desayunar porque el servicio de restaurante del hotel no abría hasta las ocho. Madrid se despertó y tuvo que frotarse los ojos incrédulo. Luis-30 se volvió a la habitación con las piernas y las manos temblando, pero no de frío. La llamada que llegaría... le dijo su marido que estaba bien, que no llamara a la policía, y luego colgó, y aún Luis quiere que sepa Flor, que él la esperará, y que se sentarán juntos frente al mar, y de sus manos podrán caminar, porque si tú te vas no queda nada, porque no me puedo morir sin tu mirada, que no, que el portazo telefónico que te di sólo era un cabreo sin más, que no puedes tirar por el desagüe tantas promesas y tantos tequieros, que no, que mis palabras no eran pompas de jabón que se rompen en su camino al cielo, que yo quiero más, que quiero pasar mi vida contigo, Flor-40, ¿dónde estás?



Éste es el vestido que Flor-40 llevaría a su cita con Luis-30, aparentemente rechazado a posteriori, e incapaz de olvidarse jamás de ella, sólo a priori rechazada. Ana (Flor-40) no acudió a la cita. No pudo.

Créate tú tu propia historia. Imagina. Crea, porque la realidad siempre superará a la ficción, pero la ficción acompañará siempre a la realidad, y formará parte de ella.No dejes que nadie te diga qué es arte y qué no, porque en el rechazo de la élite radica nuestra frustración.
Y es que desde el lado oeste del Atlántico, se crea mucha historia, se sueña, se canta y se baila con menos pudor que en otros rincones del planeta. Hemos visto ya en este blog a los mexicanos Jesse y Joy; pero la lista de grupos y solistas que triunfan allá y que muchas veces no somos capaces de ver es innumerable.Os dejo aquí unos cuantos ejemplos...
1- Felipe Santos, acompañado de Cali y el Dandee, aceptando esta vez que nunca más los querrán...


2- Un reguetonero puro, de Colombia, claro, de los que afirman, que representan la nueva era, bravo! para llegar a algo, uno tiene que creérselo, y es otro punto que me encanta de estos músicos, que nos dicen ey mundo, me postulo ante ti, aquí estoy, deja de mirar tu ombligo anglosajón que llegamos nosotros, que tenemos la música en las venas, y cualquier palabra la convertimos en música...Andy Rivera.




Pondría los Pajaritos en el aire, una de las canciones más descargadas en España en los últimos meses, pero me da un tufillo machista que me quedaré aquí... (si Isabel y Fernando levantaran la cabeza verían cuántos frutos han dado sus siembras)...

3- Para volver a México y mencionar esta canción, que se la dedico a mi hijo, pues la escuchó una vez y la colocó en lo más alto de su Top 100, desbancando a todas las del Cantajuegos :):):). Son Reik, por si no los conocías.

                                           

Y me vuelvo a Colombia para señalar a los padres de toda esta forma de sentir la música, que nos habla del detalle más pequeño, y lo hace mágico y gigante; es el realismo mágico popular, y el desnudo en cuerpo y alma en sus canciones; piensa en Juanes, y piensa en Shakira, que si es cuestión de confesar, nunca duerme antes de diez, ni se baña los domingos... ¿qué nos cantará después de Milan?
Pero acabo la entrada volviendo a mencionar a Cali y el Dandee, para agradecerles, en nombre de tantos, su popular canción, grabada ya en el imaginario colectivo, un hilo más en nuestras vidas, uno de tantos. 



                                        REVERSIONANDO YO TE ESPERARÉ (COSCU)


                                       REVERSIONANDO YO TE ESPERARÉ (ANDY-G)
                                        
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