Es de noche. Ana recuerda la madrugada del 11 de marzo de 2004 con tanta exactitud que se ve sentada en el vagón que la condujo a la inmovilidad. Estaba a punto de encontrarse con Luis-30, que ya tenía nombre y se llamaba Michael, y el destino se lo regaló tarde. De repente sólo recuerda un estruendo que hace saltar a la gente de los asientos y los amontona en las vías del tren. Ana se queda despierta mientras duerme, y desde el cristal herido tan sólo ve unas luces rojas que rezan a-h-c-o-t-a. El mundo se le ha puesto del revés.
Es de noche. Después de hacer el amor, María se ha hecho la dormida y Carlos ha aprovechado para dar rienda suelta a su última y secreta afición: pasarse las horas muertas en la bañera. A María le entra por la boca la calidez del agua achocolatada. Sale de la cama en bragas y cierra la puerta del baño para no quebrar la intimidad de Carlos y para que Carlos no interrumpa la suya. Vergüenza. Abre el cajón de la mesa del ordenador y saca un cuadernito amarillo donde Carlos guarda sus contraseñas. Lo que se niega a entrar en la memoria de Carlos queda escrito en el cuaderno amarillo. Pin del móvil, pin del otro móvil, contraseña de Facebook, contraseña de Twitter, pin de la tarjeta de crédito bajo el disfraz de teléfono de Vanesa. Este chico es tonto: si entrara un ladrón, un número de teléfono de cuatro números sería más que sospechoso. Aquí está. Documentos sobre Medina. La biografía del torero que la editorial les había encomendado por separado. Aquella batalla la ganaría ella. Si conseguía entrar al documento de Carlos se lo borraría todo. María ha perdido su ética y lo sabe, pero no puede ni quiere luchar contra su maldad. Descubre entonces que el documento está compartido en el ordenador de Michael y no en el de él mismo. Carlos no confía en ella. Terrible descubrimiento. Se le ha caído una lágrima del ojo izquierdo con forma de 6564. Es el número de acceso a los documentos que Carlos guarda en el ordenador de Michael. Y ha de acceder a ellos como sea. María y su lágrima retornan en bragas a la cama. Sobre su mejilla derecha unas cuantas lágrimas más dibujan un jeroglífico que descifra un tienes-lo-que-has-sembrado. Sobre su mejilla izquierda se percibe un pestañeo propio de un altísimo estado REM que descifra unas terminaciones nerviosas que recuerdan una y otra vez seis cinco seis cuatro seis cinco seis cuatro, como coches descontrolados y sin freno, que van chocando el uno contra el otro en una señal de nonstop, como fichas de dominó que no caen en cadena, en carreteras rotas de miedo que María pretende saltar para cruzar desde el arcén de la mediocridad al del prestigio.
Es de noche. Estoy cansado de corazones que se desvanecen con el orgasmo. De repente me has hecho toc-toc en mi espalda y raudo me he girado a mirar quién me ha llamado. Eres tú. Nos encontramos en el fin del mundo y todo ha vuelto a empezar. Tu boca tiene forma de u, y tus ojos color miedo no te vayas. El mundo que vuelve a empezar llora inquieto como un niño atormentado. Te beso y el mundo lo agradece con silencio de cuna. Te cojo de los brazos y nuestros huesos riman de forma alejandrina. Tu sonrisa de u se torna risa en lumbre, y mis ojos luciérnagas que me muestran el mundo en hora d.t. Después de ti. Te desnudo lo que queda de mí y tus ojos asombrados te reconocen para lo que me queda de vida. Nazco en tu pecho y no muero en tu ahogado orgasmo. Aúllas mientras te paro y te escondes entre mis piernas. Es de noche pero a quién le importa si acaba de amanecer. No me dices tu nombre pero lloro sobre él para intentar que crezca. Te destejas en mi ombligo revolviendo tus piernas en las mías para hervirnos, servirnos y comernos. Es fácil desnudarse el cuerpo pero increíble desnudarnos la mente con miradas transformadas en manos hábiles. Has entrado en mi cuarto a lavarme la luna. El mundo aplaude al compás de mis piernas que te aprietan. Tus ojos color creencia me tirotean con besos y yazco en el suelo muerto de vida. No hay diplomacia y te hundes debajo de mí que me he incorporado en tu sexo que grita que arde que vive y saluda a esta noche que es de día y a este mundo que ha callado para nacer derecho. Es de noche. A quién le importa si tú y yo nos hemos parido. Por fin. Voy llenando tu vacío con toda mi exageración y me devoras el cielo para que sólo te vea a ti. Tu u busca mi o y ciego te respondo en diptongo que quiero ser tu favorito. Somos pecado desterrado del secreto y me manchas el mundo que aplaude y nos mira en forma de luna lavada por ti, en mi cuarto, en mi boca en o, y en mi espalda puerta que has abierto toc-toc. Se engranan caderas y me comes bebes tomas brindas chin chin. O soy yo, qué más da si es de día o es de noche. Nunca la inteligencia se sintió tan cercana a la irracionalidad. Te las comes ambas y en tu aliento leo que te quedas conmigo. Se desvanece el sexo pero me quedan tus manos para volver a empezar, que es de noche, y estás aquí. Éxtasis.
Cuarto sencillo destacado del disco Tanto de Pablo Alborán.
Mi mamá me mima. Después de siete meses de blog, algunos ya sabréis que son dos de los niños mimados de éste. A él lo he traído de acompañante con Tanto, de artista principal con El beso que me dejó mudo, y con ¿Quién?, que nos llevó al dolor más intenso. De ellos hemos visto su precioso Corre que nos deleitaba con una pareja que ya no da más de sí por culpa de una parte, y su ¿Con quién queda el perro?, en la que ninguno de los dos daban más de sí. Llorar con Mario Domm es la sexta entrada más visitada de este blog, y aunque un no sé quiénes que yo no comprendo han retirado los vídeos musicales de Jesse y Joy en infinidad de ocasiones, yo os voy a mimar igual. No en vano, el dúo mexicano se convirtieron en los máximos ganadores de los Grammy Latinos, su canal de YouTube supera los 300 millones de visitas, y han estado de gira por EEUU para llegar a España a finales de junio.
La realización del vídeo del español junto a los mexicanos tuvo lugar en Madrid bajo la dirección de Rafa Sañudo, y la canción, que es de ellos, se edita ahora en España con la aparición de él.
abriste una ventana despertando una ilusión
cegando por completo mi razón
mantuve la esperanza conociendo tu interior
sintiendo tan ajeno tu calor
probé de la manzana por amor
quiero ya no amarte y enterrar este dolor
quiero que mi corazón te olvide
no ser como tú, quiero ser yo la fuerte
sólo te he pedido a cambio tu sinceridad
quiero que el amor al fin conteste
¿por qué siempre soy yo la de la mala suerte?
vienes, me acaricias y te marchas con el sol
me duele sólo ser tu diversión, no,
dices que me amas, que no hay nadie como yo
que soy la dueña de tu corazón
pero alguien más está en tu habitación
...
No, no pasa nada si el amor no es perfecto,
siempre y cuando sea honesto
y no, ya para qué pedir perdón, no es correcto,
no puedo compartir lo que no se me dio
no soy la dueña de tu corazón,
yo soy quien sobra en esta habitación, no,
...
No me lo niegues, esto es una auténtica preciosidad.
MIMI
Pocas personas conocían el verdadero nombre de Mimi, excepto su madre y su padre. Mimi había decepcionado desde el nacimiento cuando asomó su cabecita al mundo frágil y cobardemente. Había sido el deseo masculino de unos padres primerizos, humildes y poco dados a eso que los demás conocemos como alegría. En casa, cuando Mimi crecía y aprendía a hacer gracietas, su madre tenía por costumbre frenar su alegría recordándole que la noche anterior se había hecho pis en la cama, o que se había comido la mitad del plato de garbanzos. Su maestra, la señorita Catalina, no consiguió que aprendiera a sumar en primero de primaria por muchos bofetones que le arrease, o por muchos garbanzos que se colocara en cada mano para ilustrarla. Ella sintió que su carácter era pequeñito, pequeñito como un guisante a medida que su apodo se le instalaba en los oídos para tener el reflejo de girarse o levantar la mirada cuando algún sujeto la apelase. La eme se colocaba entre sus labios para echarse una siesta antes de salir al sonido, pues quien la llamaba lo hacía con pereza y sin mucho interés. La i surgía de las cuerdas vocales con los labios cerrándose con lentitud después de dos esfuerzos sonoros, y connotaba una mezcla de burla, de recordatorio de que Mimi era poquita cosa, de que nunca se supo la tabla del nueve, y de que sus orejotas siempre serían un impedimento en la consecución de la belleza.
Mimi creció entre fogones, pues desde que la señorita Catalina aconsejó a su madre que Mimi tenía que aprender sus labores, con siete años, horror, su poco alegre madre la metió en la cocina a preparar pucheros para toda la semana. Se olvidó de la escuela con rapidez, y sólo estuvo preparada para volver a ella en caso de que el hermano masculino se escabullese del vientre de su madre alguna vez. Los tristes padres planearon tener un varón, pero nunca llegó, así que Mimi nunca volvió al cole, ni siquiera para llevar a su hermano a la puerta del cole.
Mimi Me Irrita Muy Indignantemente, decía su padre, cuya boca nunca supo soltar una eme que no fuera en posición :( ... llegan los vecinos y no tiene ni educación para mantener una conversación. Mimi pues mentía irremediablemente y muy inconscientemente cuando se quedaba encerrada en su habitación y soñaba ser princesa. Mimi salía a la calle con su amiga Laura, otra princesa no realizada, y desarrollaba entonces sus habilidades lingüísticas, pues no paraba de hablar con ella de cuán prometedor el futuro podría serles. Así que Mimi y Laura una noche de sábado decidieron no esperar más al futuro, que no aparecía, y decidieron buscarlo. El futuro vino vestido de dos pantalones de pinzas y un polo de los del cocodrilo, junto con un cinturón con los colores de la bandera de España. Conocieron a dos señoritos de Linares, su pueblo, que las agasajaron con falsas promesas de princesas que nunca llegaron, como el futuro, y lo único que de ellos quedó fue el germen de hijos futuros.
Los tristes padres de Laura y Mimi expulsaron a las vergüenzas de casa a menos que abortaran en una clínica de ésas que se aprovechan de las leyes de Gallardón y amigos S.A. Pero Mimi, que nunca había sido niña, se sentía preparada para ser madre, así que se cogió una mochila con apenas unas bragas, unos vaqueros y alguna falda que conservaba desde que dio el estirón. Mimi todavía soñaba con que alguien la ayudaría a cuidar su embarazo, su vida y tabla del nueve, pero nueve intentos de trabajo multiplicados por cero experiencia resultaron en un no tengo nada que meterme en la boca, y un reconfortante por qué siempre soy yo la de la mala suerte, que provocó que su futuro hijo muriera en sus entrañas, como las zarigüeyas, que dicen que se hacen las muertas ante el peligro, pero en realidad son víctimas de su propio cerebro, paralizado y apagado por el miedo.
Sin hijo y sin padres, se metió en un burdel móvil, que se desplazaba de domicilio para despistar a la policía, y allí Mimi aprendió a multiplicar por nueve cuando su chulo la vendía por 9.99 la hora. La huella de su hijo no nacido fueron unas tetas inmensas y una cadera despampanante que nunca hasta entonces había poseído. Y allí se hizo princesa, burlando los bofetones del chulo, y aprendiendo a halagar con la lengua para que el hijo de puta aquel no se quedara con todo su dinero. A medida que aprendió a volar sola se le suavizaron las orejas entre sus rizos, y la nariz le crecía de tanto mentir. Un buen día cogió el teléfono y marcó el número de sus tristes padres, y después de mucho llanto y abrazos telefónicos, les contó que había conocido a un hombre muy especial, que le sobraba el dinero, y que por eso ella aprovechó para estudiar enfermería, que la señorita Catalina estaba muy confundida, que lo suyo no eran los fogones sino las inyecciones, y su madre por fin pronunció orgullosa y con gesto sonriente, su verdadero nombre María de los Ángeles, y salió corriendo al banco de la esquina donde la señorita Catalina, enferma de alzhéimer, hablaba con las palomas, y la madre de Mimi le contó que su hija se había hecho enfermera, y que trabajaba en un gran hospital. La señorita Catalina miró sus manos para buscar garbanzos, y al no encontrar ninguno asintió con lentitud y masculló: un gran muchacho su hijo, sí.
Las mentiras de Mimi eran un arma de doble filo. Le producían aumento del tamaño de su napia, pero tenían algo de mágico: se hacían realidad. Por eso apareció un americano entrado en años pero espectacular. Se llamaba Michael y la sacó de la prostitución. La metió en su casa, y como en sus mayores sueños, nunca le hizo el amor, por mucho que ella lo deseara después. La princesa Mimi consiguió un hogar, un hijo de mentira que llevaba el mismo nombre que su futuro marido, y una cocina con televisión para no perderse ni un programa matutino.
Después llegaron otras personas a la habitación de Michael, la cocina. Apareció su antigua esposa, Mary O'Donson, madre de quien sólo era su hijo de mentira. Mimi siguió siendo la dueña de la casa porque nunca la echaron de la cocina, ni nunca dejó de tener los tequieros de Michael, pero notaba que había demasiada gente en su habitación. Por si fuera poco, tenía Michael dos vecinos muy especiales, de nombre Jaime y Ana. El hombre se dormía por las esquinas, y la mujer, postrada en una silla de ruedas e inmóvil de pies a cabeza, sólo parecía estar tranquila en presencia del príncipe Michael, porque si la sacaban de la cocina empezaba a gemir y a llorar por la vagina, por lo que sería inhumano negarle a una mujer la estancia en la cocina, la habitación de Michael. Pero Mimi seguía asfixiándose entre la multitud de la cocina. Su padre la llamó un día, y después de preguntarle por sus inyecciones en el hospital, le contó que su madre estaba muy rara, que últimamente se sentaba en el banco con la señorita Catalina, y que olvidaba hasta ser triste, que quizás debiera pasarse por Linares, después de tanto tiempo.
Cansada de lostequieros vacíos de Michael, y de las humillaciones de Mary, que le decía en voz baja que aquella no era su familia, recordó por fin que nueve por cero es cero, y se cogió una mochila con unas cuantas bragas y unos vaqueros. No necesitaría más para volver a los fogones de Linares, que su padre el triste la había llamado para sustituir su santa esposa por su santa María de los Ángeles, que él no sabía ni freírse un huevo, ni sabía reír ni se sabía la tabla del nueve.
Mimi se fue en silencio, tan en silencio como se pronuncia su nombre. Se había olvidado de que sus mentiras podían hacerse realidad. La noche anterior Michael le preguntó por Mary, y ella, llena de rabia y dolor, le mintió en broma y le dijo, se ha caído por las escaleras y se ha muerto la muy zorra.
Mimi se sentó en los labios con íes del banco de la estación. Quedaban diez minutos para que saliera el autobús a Linares. Tumbó sus ojos en el suelo formando emes y preguntándose por qué siempre era ella la de la mala suerte.
Una voz de mujer la sacó de sus recuerdos mimietéreos y le preguntó: ¿Es usted María los Ángeles García Baños? Mimi contestó asustada: mmmm-í. Tendrá usted que acompañarme. María de los Ángeles no regresó a Linares nunca más. Apareció como imputada en el homicidio de Mary O'Donson que murió por un golpe en la cabeza y rodando por las escaleras la misma mañana en la que Mimi regresaba a su ciudad natal. Nunca pudo demostrarse su culpabilidad. Ni tampoco su inocencia. Todo el mundo en Linares supo que fue prostituta. Los padres de ella salieron por la tele con las caras de tristeza, mascullando emes e íes de tristeza, renunciando a la hija torpe y poca cosa que siempre les había engañado. Y Mimi se quedó escondida en un rincón de una habitación pequeña, con la ventana cerrada, mememomanmo mus muemos me mrinmema, con garbanzos en las manos para sumar la gente que sobraba en su habitación, y nunca olvidando que nueve por cero es cero.
Con este chico, me pasa un poco como con Adele: canta tan bien, que a veces le cojo un poco de manía :(, no por nada claro, no por sus trajes de chaqueta ni nada de eso, sino porque su caballerosidad es tan elevada, sus sentimientos tan definidos, y sus emociones tan contenidas, que me digo a mí mismo: ¿y tú Peter Pan? ¿Cuándo vas a madurar? Al final, me elijo a mí mismo, y suelo descartarlo de las mejores canciones, porque prefiero la explosión al derrame contenido, el sentimiento a flor de piel al concepto del sentimiento, y el grito adolescente a la madurez de quien sabe tanto de la vida, que sabe cómo afrontarla. Pero a veces los dioses son tan buenos dioses, que saben bajar del templo y sufren y sienten como los humanos. Adele lo hizo en Set fire to the rain, y Pablo también lo hace con frecuencia. Lo hace con esta canción, y lo hará con muchas otras, porque él es bueno and he knows it.
No te atrevas a decir te quiero, no te atrevas a decir que fue todo un sueño, una sola mirada te basta, para matarme y mandarme al infierno, ¿quién abrirá la puerta hoy para ver salir el sol sin que lo apague el dolor que me dejó aquella obsesión, de tu corazón con mi corazón, de mis manos temblorosas arañando el colchón?
¿Quién va a quererme soportar, y entender mi mal humor? si te digo la verdad no quiero verme solo... me conformo con no verte nunca, me conformo si ya no haces parte de mi vida, te ha bastado una noche con otro, para echarme la arena en los ojos...
EXTRAÑOS EN MI COLCHÓN: POLICROMÍA
Tú y yo tenemos que acabar con las 3a.m. Es una hora maldita, pues a esa hora soñé anoche que lo veías a él, que te entusiasmaba reencontrarte con él, que lo tuyo y lo mío no había sido más que un sueño, y lo busqué a él para quererlo también, porque no era más que una extensión de tu mundo, pero no estabas con él, seguías queriéndome a mí, pero me antojé también de él, y de la que estuviera en su mundo, y así tú te tragabas mi mundo, el tuyo, y no quedaba más que el amor que te tengo. Me desperté confuso. Te llamé. Ahí estabas. Te preocupaba que construyeran por fin el lote que habías comprado para no dormir al raso ni una noche más, y a mí me preocupaba los pantalones que me pondría ese día para trabajar. Recordé cómo tus manos se agarran al colchón, y no quise que nadie te hiciera cogerlas así, y recordé entonces, que es cierto, que mi amor es enfermizo, que pasé una noche al raso para sentir lo que tú, y que te fuiste a la ciudad para elegir pantalones, y encontrarlo a él, pero no, ya estaba soñando de nuevo. Me quieres a mí, aunque un extraño al que también quiero se ha metido en nuestro colchón.(después de ti)
Eran las 3a.m. de un día cualquiera de un mes de noviembre cuando me di cuenta de que tú nunca volverías a ser quien fuiste. Me convenciste para que fuera a aquella cena de antiguos compañeros de trabajo. Cené, bebí, y las charlas se alargaron a medida que la boca se me hacía más pastosa. Quise olvidarte, que salieras de mi vida durante unas horas, que tus necesidades físicas salieran de mi cabeza, que no existieras tú ni lo que te estaba matando. No pude. Vi a otra cualquiera estirándose en la silla con la mayor naturalidad del mundo. Te imaginé a ti haciendo un gesto tan trivial y supe entonces que nunca podrías volver a hacerlo, porque un extraño se había metido en tu vida. El extraño te hacía gritar, no te dejaba moverte, no te dejaba ver con claridad, ni oír más tequieros, ni acunar a tu niño, ni siquiera estirarte en la silla con la naturalidad del que se mueve sin ser consciente de su cuerpo. Volví a casa con la angustia de quien no sabe aceptar las cuentas atrás. Dormí junto a ti y junto a la certeza de que pronto no estarías. Ahora que no estás, a ti también te quise. Y mucho.(Tú)
Carlos. Carlos no es un chico celoso. Nunca se ha preocupado de saber qué siente o sintió María cuando andaba con otros. Sólo le obsesiona tratar a María como una reina. Pero nunca le hace preguntas sobre otros. Y ése es el pequeño y secreto fracaso de María. Odia que Carlos no le pregunte qué cosas sintió con otros, o cómo lo hizo con otros, y entonces lo tortura con desplantes y desprecios. Deja caer sus pequeñas bombas en mitad del acto sexual... házmelo así como me lo hicieron aquella vez en la fiesta de graduación... y Carlos sonríe, y se dispone a hacerlo, encantado, porque su amor es tan puro e ingenuo, que echa a patadas a cualquier extraño en el colchón, y convierte las bombas de María, en cerillas mojadas por la lluvia. (Quién mató a Mary O'Donson)
Morfeo. Morfeo es el primer extraño que se metió en el lecho de Jaime y Ana. No se metió de forma común, pues a Jaime le diagnosticaron narcolepsia, y sus estancias en la cama eran equivalentes a cualquier coma inducido. Entonces se metió Luis-30, con fotitos en el móvil, y con orgasmos surrealistas nunca hechos realidad. Al final, reinó el muro. (Quién mató a Mary O'Donson)
A Michael se le metieron los fantasmas, la conciencia y el rey Tiresias, y fue incapaz de disfrutar con Mimi, que se buscó un amor secreto, no contado, desleal, a su edad... (Quién mató a Mary O'Donson)
A Silvia y a Cristian un monstruo que salía de la pared (busca Little Talks en este blog)
A Hugo y a Bea la incapacidad de amar (busca Corre en este blog) A Linda y Pablo una palabra contundente (busca Just a fool en este blog) ¿Quién? ¿Quién les solucionaría ahora sus vidas si ellos no sabían hacerlo? Inmaduros...
Dicen que los mejores grupos, donde más disfrutan es encima del escenario; es lo que afirman estos británicos de folk rock, cuyo vocalista Marcus Mumford me recuerda tanto a la voz de Phillip Phillips home . El éxito de la banda es arrollador, y a mí personalmente me encantan porque sus letras están inspiradas en obras de la literatura universal. Su primer éxito Sigh No More incluye este canción: The Cave. Escúchala. Pero te la pongo con los subtítulos en español:
En este caso, las referencias claras son al mito de la caverna, en una versión actual del mismo mito universal: la cueva es la metáfora de un viaje hacia lo oscuro; un viaje de sufrimiento que sirve para llegar al conocimiento, a la clarividencia; " y voy a cambiar mi modo de vida, y voy a cambiar mi fuerza en el dolor". Para muchos, el conocimiento real no se alcanza a menos que pases por un purgatorio oscuro y doloroso. Platón-Mumford and Sons. Siglo V A.C - Siglo XXI ; veintiséis siglos de historia y hay cosas que no cambian.
Sigh No More. Fíjate ahora en el primer verso de esta canción. Es de Shakespeare, de su obra Muchoruido y pocas nueces. Serve God Love me and Mend. La canción no tiene desperdicio.
La canción Roll Away your Stone es una recreación de Macbeth, también de Shakespeare:
I will be found with my stake stuck in the ground, marking the territory of this newly impassioned soul: me encontrarán con mi estaca clavada en el suelo, marcando el territorio de mi alma otra vez llena de pasión. El alma marca el estado de las cosas en el exterior. El alma es tan poderosa que modela el hábitat de las personas. Un alma corrupta puede afectar al espacio donde vive uno. Para bien, o para mal.Otra verdad universal que puedes ver no sólo en las obras de Shakespeare, sino también en películas como El rey león. Shakespeare, siglo XVI. Mumford and Sons, Siglo XXI.
Y termino con la canción de su último álbum, Babel, que tantos éxitos le han aportado, y que nos repite otra vez la eterna promesa: te esperaré, te esperaré, te esperaré, y la promesa cada día se me hace más cercana porque sé que el día se acerca, y yo te sigo esperando, y tú me sigues esperando, mientras la vida se nos escapa de las manos, pero la pérdida es tan placentera que perdería siete vidas por ti... Prométemelo en español, prométemelo en inglés, que te seguiré creyendo, por la fe que te tengo.
I WILL WAIT, Mumford and Sons, 2012
(Promesas post-infidelidad)
AND I CAME HOME LIKE A STONE
y llegué a casa como una piedra (flechado, sin pararme a nada)
AND I FELL HEAVY INTO YOUR ARMS
y me dejé caer en tus brazos con todo mi peso
THESE DAYS OF DUST THAT WE'VE KNOWN
estos días de oscuridad que hemos conocido
WILL BLOW AWAY WITH THIS NEW SUN
se esfumarán con este nuevo sol (1)
AND I'LL KNEEL DOWN, WAIT FOR NOW
y me arrodillaré (2), por ahora esperaré
AND I WILL WAIT, I WILL WAIT FOR YOU
y esperaré, yo te esperaré
AND I WILL WAIT, I WILL WAIT FOR YOU
y esperaré, yo te esperaré
SO BREAK MY STEP AND RELENT
así que échame el freno, y detenme
YOU FORGAVE AND I WON'T FORGET
me perdonaste y yo no lo olvidaré
KNOW WHAT WE´VE SEEN
sé todo lo que hemos visto
AND HIM WITH LESS (3)
y a él con menos
NOW IN SOME WAY, SHAKE THE EXCESS
y ahora de alguna manera retiro el exceso
CAUSE I WILL WAIT, I WILL WAIT FOR YOU
porque te esperaré, te esperaré
...
NOW I'LL BE BOLD
ahora seré atrevido
AS WELL AS STRONG
además de fuerte
AND USE MY HEAD ALONGSIDE MY HEART
y usaré la cabeza y el corazón al mismo tiempo
SO TAKE MY FLESH AND FIX MY EYES
así que coge mi carne y endereza mis ojos (volvamos a ser pareja sexual pero condúceme por el camino de la honestidad y la racionalidad)
THE TETHERED MIND FREE FROM THE LIES
libera esta mente corrupta de las mentiras
AND I'LL KNEEL DOWN, WAIT FOR NOW, I'LL KNEEL DOWN, KNOW MY GROUND
me arrodillaré, te esperaré, me arrodillaré, me pondré en mi sitio
RAISE MY HAND
levántame las manos (es una manera de decir, "regístrame", estoy limpio, no te voy a ocultar nada)
PAINT MY SPIRIT GOLD
pinta mi espíritu de oro (haz que no vuelva a corromperse)
AND BOW MY HEAD
e inclina mi cabeza (seré humilde ante ti)
FEEL MY HEART SLOW
siente mi corazón que va despacio
(1) El tema de la regeneración, el volver a empezar está muy asociado literariamente con la primavera; el sol que es nuevo los sacará del invierno y hará que todo vuelva a empezar; una oportunidad más...
(2) ... después de asumir culpas y pedir perdón; es la promesa de volver a empezar, después de una más que probable infidelidad, que probablemente ella pagó con la misma moneda (3).
¿Se puede volver a empezar de cero? ¿Se puede perdonar el deseo hacia otr@? Pues como dicen, perdonar quizás, olvidar no... Yo no creo en segundas oportunidades cuando el obstáculo ha sido un tercero, ¿y tú? Así que, no me quitaría el polvo de esos malos días, o quizás aceptaría el minuto de tregua para pensarme sus besos, su cuerpo, su abrazo, pero nunca, nunca más, su alma, porque el recuerdo me haría recordar que no fui único, que no basté, que no fui suficiente.
Tanto, Pablo Alborán, 2012. (Promesas post-infidelidad)
Seguro que tiene más éxitos que ofrecernos, pero éste es el primero de 2013. No he incluido Tanto porque ya venía de 2012, y, sobre todo, porque sabía que habría más: El beso, Pablo Alborán. El malagueño lleva ya más de dos meses siendo el número uno en ventas en España, y lo que queda. Sus letras son bastante contundentes: pura poesía, así que en esta ocasión, no me queda más remedio que callarme y dejarlo cantar a él.
Hoy sábado día 9 de febrero sacarán el vídeo oficial del tema. De todas sus expresiones, me quedo con: podré invertir el universo para quedarnos en la nada tú y yo. ¿Sabes? Si recogiéramos todos los granitos de arena de todas las playas y desiertos de la tierra, tendríamos que multiplicarlos por diez para acercarnos al número de estrellas que existen en el universo visible. Eso es un siete seguido de 22 ceros. En primer lugar existió el Caos. Después Gea, la de amplio pecho... (Hesíodo, La Teogonía).