
Como ya he dicho alguna vez, solistas y grupos musicales han de lidiar hoy en día con la proliferación de música rápida y pasajera en la red, con las descargas ilegales, y con la gran cantidad de artistas que surgen a través de internet, sin haber obtenido el visado de la industria discográfica. Y no sólo han de enfrentarse a tales inconvenientes; les ha salido un nuevo competidor: el dj, disc jockey, capaz de entrar en las listas de éxitos con la misma facilidad que un artista tradicional. Sus caras, en cambio, son menos conocidas para el público que escucha la música, y no la disfruta como espectáculo discotequero. Vamos a poner nombre a estas caras: en ningún caso dirías que ninguno de los poseedores de esas miradas penetrantes es quien escuchas en la canción ¿verdad? Pues no; son DJ Avicii y Nicky Romero, de izquierda a derecha; el segundo colaborador, el primero, dueño del éxito de esta canción, pero... ¿quién canta I Could be the One?
Noonie Bao, la pelirroja de labios pop-art, que poco se va a promocionar entre los que menos entendidos somos, pues nadie la menciona en la radio cuando nos ponen la canción; pero Noonie Bao no es del todo nueva en esto...
BODYWORK LOVER
Éste es el primer single de su álbum I AM NOONIE BAO, estrenado en noviembre de 2012... el caso es que lo de ser DJ hoy en día, es casi tan rentable como ser directivo de Caja Madrid en plena burbuja inmobiliaria. Eso sí, son honrados.
Empecemos con la letra de I COULD BE THE ONE; es simple, sencilla, y no pasará a la historia como la letra más poética de la historia, pero me viene bien para un día de puro cabreo, de evasión para no hundirme en el masoquismo o en el victimismo, según se mire.
Porque ya sabes, todo depende de cómo mires las historias, del sentido que le des a cada palabra que te digan o te canten. Se me ocurre que COULD, puede tener tres significados bien diferentes:
1- Podría ser el único que... a modo de sugerencia, ¿probamos? Sé que yo tengo justo lo que tú necesitas, lo veo en tus ojos.
2- Podía ser el único que... a modo de recordatorio nostálgico, ¿te acuerdas? Era yo y nadie más.
3- Pude ser el único que... a modo de oportunidad perdida, pude ser y no lo fui, I had the chance, but it's too late now.
Por contexto, y por ser más positivo :) (sonrisa forzada) lo traduciré siguiendo el primero y el segundo de los tres sentidos posibles. La historia de abajo será sólo mía.
DO YOU THINK ABOUT ME WHEN YOU ARE ALL ALONE?
¿PIENSAS EN MÍ CUANDO TE QUEDAS SOLO?
THE THINGS WE USED TO DO, WE USED TO BE
LAS COSAS QUE SOLÍAMOS HACER, LO QUE SOLÍAMOS SER
I COULD BE THE ONE TO MAKE YOU FEEL THAT WAY
PODÍA SER LA QUE TE HACÍA SENTIR ASÍ
I COULD BE THE ONE TO SET YOU FREE
PODÍA SER LA QUE TE HICIERA SENTIR LIBRE
DO YOU THINK ABOUT ME WHEN THE CROWD IS GONE?
¿PIENSAS EN MÍ CUANDO TODO EL MUNDO SE HA MARCHADO?
IT USED TO BE SO EASY, YOU AND ME
SOLÍA SER TAN FÁCIL, TÚ Y YO,
I COULD BE THE ONE TO MAKE YOU FEEL THAT WAY
PODRÍA SER LA ÚNICA QUE TE HAGA SENTIR ASÍ
I COULD BE THE ONE TO SET YOU FREE
PODRÍA SER LA ÚNICA QUE TE HICIERA SENTIR LIBRE
...
WHEN YOU NEED A WAY TO BEAT THE PRESSURE DOWN
CUANDO NECESITES QUITARTE LA PRESIÓN DE ENCIMA
WHEN YOU NEED TO FIND A WAY TO BREATHE
CUANDO NECESITES UNA SALIDA PARA RESPIRAR
I COULD BE THE ONE TO MAKE YOU FEEL THAT WAY
I COULD BE THE ONE TO SET YOU FREE
(AQUÍ ES DONDE EL COULD ADQUIERE ESE SENTIDO DE SUGERENCIA DEL QUE TE HE HABLADO)
IF YOU NEVER SEE ME WHEN THE CROWD IS GONE
SI NUNCA ME VES CUANDO TODO EL MUNDO SE HA IDO
IT USED TO BE SO EASY, CAN'T YOU SEE?
ERA TAN FÁCIL, ¿NO TE DAS CUENTA?
(ASÍ QUE DEFINITIVAMENTE ESTAMOS HABLANDO DE UN SEGUNDO INTENTO)
I COULD BE THE ONE TO MAKE YOU FEEL THAT WAY
I COULD BE THE ONE TO SET YOU FREE
...
LA PROFESORA MERCEDES Y LA IMPORTANCIA DE FELLARE O PEDICARE
Partimos de otro recuerdo. Ahora te busco en el google, para saber cuántas cosas has publicado. Me pregunto si sigues dando esas clases magistrales, Mercedes, pero en verdad, apenas tengo tiempo de acordarme de ti. Hoy me dio la impresión de verte por la calle, pero qué carajo, ¿qué ibas a hacer tú aquí? Algún día me paso por la facultad y me cuentas cómo la universidad ha cambiado, que llevo catorce años sin pisarla, y si la piso, el primer recuerdo que me asalte serás tú, porque a ti también te quise.
Te paseaste por mi vida cuando yo tenía otros planes, y apenas me alejé de allí, conseguí olvidarte. Y supongo que te alegras, de que te olvidara, digo, porque mi pasión empezó a poner en peligro tu discreción, y la mía, que, ya sabes, perro ladrador...
El caso es que cada vez que te recuerdo se me viene a la mente la noche del dieciocho de diciembre, justo antes de irme de vacaciones, y justo antes de que dejaras de buscarme por los pasillos, o a hacerme gestos al final de la clase, para rogarme que me quedara contigo, que te sentías muy sola, que yo era dueño de ti, que podía hacer lo que quisiera con tu boca, y yo me engordaba de gusto, de ego, de sexo y de dominio. Fueron dos meses de otoño sintiendo el poder de mi sexo en tu boca, que me recibía cual casa que dispone alfombra roja a un invitado. Te cogía del pelo y lo enredaba en mis manos dueñas y prisioneras al mismo tiempo, y movía las caderas para apenas dejarte hacer, ni pensar, sólo gozar de un dominio primitivo, no pensado, no negociado, tan sólo acordado de manera implícita para expulsar yo mi pasión explosiva post-adolescente, y para saciar tú la soledad que te acechaba, disfrazada de niña pequeña que no pertenecía a nadie. Hoy sé que te enamoraste de mi dominio. Y yo también, de mi dominio, digo. Hasta que la pasión te salió a borbotones por la boca, la tuya, digo, y aquel dieciocho de diciembre te incorporaste después de que yo te nutriera de proteínas, eso dicen, me miraste con ojos de loca y te sentaste en mi cara, obligándome a abrir la boca para respirar, y desde abajo te pude hablar como dueña y señora de mi destino, y me poseíste, abandonando mi ego a un amor loco por fellare, y sustituyendo tus ganas de mí por la indiferencia de pedicare. Así es como yo te amé, durante unos días, que por la boca muere el pez. Yo pude ser el único en darte libertad. Pero acabé poseído por tu dominio, y quisiste no pasar página, sino tacharme de tu libro de memorias encaminado al éxito familiar y académico. Qué pena dejarme hacer por tu vientre, que por la boca muere el pez. Saludos, Mercedes. A ti también te quise.
FELLARE: término latino referente a la acción de lamer, activa o pasivamente el miembro sexual de tu partenaire.
PEDICARE: término latino referente a la acción de introducir de manera activa tu propio miembro en la boca de tu partenaire, lo que implica una fellatio pasiva.
ME INSPIRAN: la canción (por extraño que parezca) y un pasaje de El animal moribundo de Phillip Roth: "...Ése fue el verdadero comienzo de su dominio, el dominio en el que mi dominio la había iniciado. Soy el autor de su dominio sobre mí".
Partimos de otro recuerdo. Ahora te busco en el google, para saber cuántas cosas has publicado. Me pregunto si sigues dando esas clases magistrales, Mercedes, pero en verdad, apenas tengo tiempo de acordarme de ti. Hoy me dio la impresión de verte por la calle, pero qué carajo, ¿qué ibas a hacer tú aquí? Algún día me paso por la facultad y me cuentas cómo la universidad ha cambiado, que llevo catorce años sin pisarla, y si la piso, el primer recuerdo que me asalte serás tú, porque a ti también te quise.
Te paseaste por mi vida cuando yo tenía otros planes, y apenas me alejé de allí, conseguí olvidarte. Y supongo que te alegras, de que te olvidara, digo, porque mi pasión empezó a poner en peligro tu discreción, y la mía, que, ya sabes, perro ladrador...
El caso es que cada vez que te recuerdo se me viene a la mente la noche del dieciocho de diciembre, justo antes de irme de vacaciones, y justo antes de que dejaras de buscarme por los pasillos, o a hacerme gestos al final de la clase, para rogarme que me quedara contigo, que te sentías muy sola, que yo era dueño de ti, que podía hacer lo que quisiera con tu boca, y yo me engordaba de gusto, de ego, de sexo y de dominio. Fueron dos meses de otoño sintiendo el poder de mi sexo en tu boca, que me recibía cual casa que dispone alfombra roja a un invitado. Te cogía del pelo y lo enredaba en mis manos dueñas y prisioneras al mismo tiempo, y movía las caderas para apenas dejarte hacer, ni pensar, sólo gozar de un dominio primitivo, no pensado, no negociado, tan sólo acordado de manera implícita para expulsar yo mi pasión explosiva post-adolescente, y para saciar tú la soledad que te acechaba, disfrazada de niña pequeña que no pertenecía a nadie. Hoy sé que te enamoraste de mi dominio. Y yo también, de mi dominio, digo. Hasta que la pasión te salió a borbotones por la boca, la tuya, digo, y aquel dieciocho de diciembre te incorporaste después de que yo te nutriera de proteínas, eso dicen, me miraste con ojos de loca y te sentaste en mi cara, obligándome a abrir la boca para respirar, y desde abajo te pude hablar como dueña y señora de mi destino, y me poseíste, abandonando mi ego a un amor loco por fellare, y sustituyendo tus ganas de mí por la indiferencia de pedicare. Así es como yo te amé, durante unos días, que por la boca muere el pez. Yo pude ser el único en darte libertad. Pero acabé poseído por tu dominio, y quisiste no pasar página, sino tacharme de tu libro de memorias encaminado al éxito familiar y académico. Qué pena dejarme hacer por tu vientre, que por la boca muere el pez. Saludos, Mercedes. A ti también te quise.
FELLARE: término latino referente a la acción de lamer, activa o pasivamente el miembro sexual de tu partenaire.
PEDICARE: término latino referente a la acción de introducir de manera activa tu propio miembro en la boca de tu partenaire, lo que implica una fellatio pasiva.
ME INSPIRAN: la canción (por extraño que parezca) y un pasaje de El animal moribundo de Phillip Roth: "...Ése fue el verdadero comienzo de su dominio, el dominio en el que mi dominio la había iniciado. Soy el autor de su dominio sobre mí".






0 comments:
Post a Comment