No quería que se pasara el 9 de noviembre sin recordar una canción, o unos versos que están en la memoria colectiva de una generación, porque claro, a lo mejor el 9 de noviembre así a secas, no te dice nada, pero si te recuerdo algo así como... quién cada nueve de noviembre, como siempre sin tarjeta... seguro que te acuerdas de esta canción de Cecilia del año 1975, y que daba nombre a su álbum.
Sin querer ofender a quien no está, y por supuesto teniendo en cuenta las circunstancias sociales y políticas de la época, se podría decir que una mujer que "era feliz en su matrimonio, aunque su marido era el mismo demonio", no es un ejemplo a seguir, pues el personaje cumple el perfil de la mujer que si bien no parece recibir violencia física, sí recibe otro tipo de maltrato: el del silencio, el respeto impuesto, y la sumisión a las fronteras por falta de independencia económica.
Tenía el hombre un poco de mal genio...
Y ella se quejaba de que nunca fue tierno...
Aunque podríamos mirarlo desde el lado opuesto: en el estertor del franquismo no era fácil escribir según qué cosas, y la censura lo revisaba todo, aunque era fácil engañarla (tontos). Una mujer no podía salir de su oficio de ama de casa y esposa fiel, pero la que recibía esas flores, de alguna manera, fue infiel, porque nadie fue dueña de su pensamiento ni de su imaginación, que es precisamente el sitio donde comienza la libertad.
La pena es que fuera el marido el que generara esos ensueños, por lo que definitivamente tenemos a un hombre que es dueño y señor del ama de casa que lo espera en casa, y de la mujer que vuela libre.
Engaños del lenguaje y la costumbre:
1- Tiene genio pero no nos pega.
2- Hoy está contento. Dile que te lleve de paseo.
3- Está ebrio. Ve abriéndote de piernas.
4- Pon la mesa cinco minutos antes de que llegue de trabajar.
5- Llora si te abraza o si te dice "te quiero", porque volverá a pasar tiempo.
6- No hagas ruido mientras se echa la siesta.
7- No te hagas adicta a telenovelas que pongan a la hora en que él ve la tele. El mando es suyo.
8- Levántate una hora antes que él. El desayuno es la comida más importante del día.
9- Si frunce el ceño exageradamente, mejor no repliques.
10- Recuerda siempre cuán trabajador es.
Insisto: no es el caso de Cecilia que dijo lo que pudo y cómo pudo. La canción no debería, o mejor no debería haber sepultado al olvido muchas de sus otras canciones que son pura poesía si olvidamos sus abusos laístas, aunque la perdonamos por madrileña.
Ya conoces las versiones que de ella se han hecho, destacando la de Manzanita:
Un ramito de violetas fue un cuento que Cecilia escribió siendo adolescente, para después convertirlo en canción. Es una desgracia personal y cultural haberla perdido tan pronto en un accidente de tráfico, pues muchos dicen que una vez desaparecidos los esbirros del franquismo, Cecilia se podría haber postulado como una cantautora a la altura de grandes como Serrat.
Ups, las doce y cuatro minutos... ya no es nueve de noviembre :(





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